lunes, 12 de marzo de 2012

XEROSTOMÍA

XEROSTOMÍA

La xerostomía se caracteriza por la disminución del flujo salival y está ocasionada por ciertos medicamentos, por la radioterapia que se aplica en la zona de cabeza y cuello, o bien por ciertas enfermedades autoinmunes.


La saliva es esencial para mantener una boca saludable, por lo que cuando el flujo normal se ve reducido pueden aparecer problemas para masticar, tragar, saborear los alimentos o incluso hablar. Algunos de los síntomas más frecuentes de esta alteración son la sensación de ardor y dolor en la lengua, boca reseca, la aparición de fisuras en la comisura de los labios, el aumento de la sed o la dificultad para ponerse la dentadura postiza en el caso de pacientes que ya no conservan sus dientes. Uno de los primeros signos que observan estas personas es que la saliva se vuelve espumosa y viscosa.


Además, la incapacidad de la boca para mantenerse limpia contribuye a la aparición de caries (que se forman en apenas unas semanas) y otras enfermedades periodontales, como la gingivitis. También se acumula la placa dental debido a la incapacidad del flujo salival para arrastrar las bacterias y a la reducción de las proteínas antimicrobianas que la saliva lleva generalmente a la dentadura.

 

Causas

De hecho, el consumo de ciertos fármacos es la principal causa de este problema, y se calcula que existen hasta unos 500 medicamentos capaces de provocar alteraciones en las glándulas salivares debido a que aumentan, reducen o alteran la composición de la saliva. En esta lista se incluyen ciertos medicamentos contra la depresión, para controlar la tensión arterial, antiinflamatorios, fármacos para la alergia, relajantes musculares o antiasmáticos.
También ciertos quimioterápicos son capaces de provocar alteraciones transitorias en el flujo salival y hasta el 40% de los pacientes con cáncer se queja de este efecto secundario. Asimismo, la radioterapia que se emplea para tratar tumores en la zona de cabeza y cuello afecta a las glándulas salivares, provocando una disminución del flujo.
Además, algunos trastornos autoinmunes (como el síndrome de Sjögren o el lupus eritomatoso), enfermedades sistémicas como la diabetes o la artritis, y ciertas patologías psiquiátricas (ansiedad, depresión, anorexia nerviosa...) también se han relacionado con la aparición de este problema.
"En algunas enfermedades psiquiátricas, o en casos de estrés postraumático, puede tratarse de una manifestación de su enfermedad", explica, "aunque también hay personas que se quejan de síntomas orgánicos cuando en realidad tienen un origen psiquiátrico". En estos casos, reconoce, buscan "curarse de la boca porque no piensan que estén enfermos de la mente".

Cómo se puede remediar

El tratamiento del síndrome de la boca ardiente incluye el uso de sustitutos de la saliva que humedecen temporalmente la mucosa, de estimulantes salivares (denominados sialogogos), pero sobre todo una cuidada higiene bucal.
Es necesario mantener una extremada limpieza de la boca para reducir el riesgo de infecciones y caries, aunque el uso de algunos enjuagues puede ayudar también a humedecer las mucosas y aliviar la incomodidad que sufren estas personas.
Los especialistas recomiendan que se emplee un cepillo de dientes con las cerdas suaves, acompañado de pastas dentales que contengan fluoruros entre sus ingredientes, así como hilo y enjuagues bucales.
Otras recomendaciones incluyen una buena masticación de los alimentos (para que se produzca más saliva), evitar el consumo de alcohol y tabaco, acudir al dentista al menos dos veces al año y evitar productos de higiene dental con un pH menor a 5,5, alcohol o componentes irritantes.
También se pueden enjuagar la boca con una solución de sal y bicarbonato de soda cuatro o seis veces al día (media cucharada de sal y media de bicarbonato en una taza de agua templada), y tomar pequeños sorbos de agua para aliviar la sensación de sequedad de la boca.
En el caso de los pacientes con una enfermedad mental de base, como reconoce el doctor López-Ibor, el tratamiento local del problema es importante, "pero al mismo tiempo tenemos que tratar el origen de su enfermedad". No es extraño, admite, que estas personas sufran problemas de autoestima y es importante que los médicos mantengan con ellos una estrecha comunicación, "necesitan muchas explicaciones sobre su problema", concluye.

XEROSTOMÍA

La xerostomía se caracteriza por la disminución del flujo salival y está ocasionada por ciertos medicamentos, por la radioterapia que se aplica en la zona de cabeza y cuello, o bien por ciertas enfermedades autoinmunes.


La saliva es esencial para mantener una boca saludable, por lo que cuando el flujo normal se ve reducido pueden aparecer problemas para masticar, tragar, saborear los alimentos o incluso hablar. Algunos de los síntomas más frecuentes de esta alteración son la sensación de ardor y dolor en la lengua, boca reseca, la aparición de fisuras en la comisura de los labios, el aumento de la sed o la dificultad para ponerse la dentadura postiza en el caso de pacientes que ya no conservan sus dientes. Uno de los primeros signos que observan estas personas es que la saliva se vuelve espumosa y viscosa.


Además, la incapacidad de la boca para mantenerse limpia contribuye a la aparición de caries (que se forman en apenas unas semanas) y otras enfermedades periodontales, como la gingivitis. También se acumula la placa dental debido a la incapacidad del flujo salival para arrastrar las bacterias y a la reducción de las proteínas antimicrobianas que la saliva lleva generalmente a la dentadura.

 

Causas

De hecho, el consumo de ciertos fármacos es la principal causa de este problema, y se calcula que existen hasta unos 500 medicamentos capaces de provocar alteraciones en las glándulas salivares debido a que aumentan, reducen o alteran la composición de la saliva. En esta lista se incluyen ciertos medicamentos contra la depresión, para controlar la tensión arterial, antiinflamatorios, fármacos para la alergia, relajantes musculares o antiasmáticos.
También ciertos quimioterápicos son capaces de provocar alteraciones transitorias en el flujo salival y hasta el 40% de los pacientes con cáncer se queja de este efecto secundario. Asimismo, la radioterapia que se emplea para tratar tumores en la zona de cabeza y cuello afecta a las glándulas salivares, provocando una disminución del flujo.
Además, algunos trastornos autoinmunes (como el síndrome de Sjögren o el lupus eritomatoso), enfermedades sistémicas como la diabetes o la artritis, y ciertas patologías psiquiátricas (ansiedad, depresión, anorexia nerviosa...) también se han relacionado con la aparición de este problema.
"En algunas enfermedades psiquiátricas, o en casos de estrés postraumático, puede tratarse de una manifestación de su enfermedad", explica, "aunque también hay personas que se quejan de síntomas orgánicos cuando en realidad tienen un origen psiquiátrico". En estos casos, reconoce, buscan "curarse de la boca porque no piensan que estén enfermos de la mente".

Cómo se puede remediar

El tratamiento del síndrome de la boca ardiente incluye el uso de sustitutos de la saliva que humedecen temporalmente la mucosa, de estimulantes salivares (denominados sialogogos), pero sobre todo una cuidada higiene bucal.
Es necesario mantener una extremada limpieza de la boca para reducir el riesgo de infecciones y caries, aunque el uso de algunos enjuagues puede ayudar también a humedecer las mucosas y aliviar la incomodidad que sufren estas personas.
Los especialistas recomiendan que se emplee un cepillo de dientes con las cerdas suaves, acompañado de pastas dentales que contengan fluoruros entre sus ingredientes, así como hilo y enjuagues bucales.
Otras recomendaciones incluyen una buena masticación de los alimentos (para que se produzca más saliva), evitar el consumo de alcohol y tabaco, acudir al dentista al menos dos veces al año y evitar productos de higiene dental con un pH menor a 5,5, alcohol o componentes irritantes.
También se pueden enjuagar la boca con una solución de sal y bicarbonato de soda cuatro o seis veces al día (media cucharada de sal y media de bicarbonato en una taza de agua templada), y tomar pequeños sorbos de agua para aliviar la sensación de sequedad de la boca.
En el caso de los pacientes con una enfermedad mental de base, como reconoce el doctor López-Ibor, el tratamiento local del problema es importante, "pero al mismo tiempo tenemos que tratar el origen de su enfermedad". No es extraño, admite, que estas personas sufran problemas de autoestima y es importante que los médicos mantengan con ellos una estrecha comunicación, "necesitan muchas explicaciones sobre su problema", concluye.

lunes, 5 de marzo de 2012


PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA CIRUGÍA BUCAL


Los principios básicos de la Cirugía General son igualmente apli-cables a la Cirugía Bucal. Así pues, el cirujano bucal debe conocer es-pecialmente los principios quirúrgicos y poseer un buen criterio quirúr-gico. Para ello es necesario asimilar adecuadamente las ciencias básicasy médico-clínicas impartidas en los primeros años de la Licenciatura enOdontología, porque posteriormente podrán completarse con la realiza-ción de un postgrado en Cirugía Bucal que capacite para la práctica in-teligente de esta especialidad en toda su extensión.
Un cirujano bien formado y capaz es aquél cuya destreza manual sebasa en los conocimientos fundamentales de Anatomía, Fisiología, His-tología, etc., y de las entidades nosológicas más frecuentes.
Los conocimientos de Anatomía deben ser especialmente pro-fundos por motivos obvios, y sólo recordaremos al respecto una frasede Galeno que afirmaba que "Si no se conoce la posición exacta de unnervio o músculo importantes o una arteria o vena grandes, puedesuceder que uno ayude al paciente a morir, o muchas veces, lo mutilaen vez de salvarlo". El cirujano bucal debe estudiar y repasar conti-nuamente la anatomía quirúrgica de las zonas donde efectúa su acti-vidad quirúrgica.
En todos los campos de la Cirugía Bucal es primordial el diagnósticocorrecto, al cual se llega a través del estudio clínico del paciente y la rea-lización de distintas pruebas complementarias. Con todo ello, el profesio-nal en base a sus conocimientos y experiencia, establecerá un diagnósticocertero; posteriormente podrá emplear distintos métodos de tratamiento.
El cirujano debe proporcionar atención antes de la intervención qui-rúrgica, inmediatamente después de ella, y a largo plazo, a fin de curar la enfermedad que afecta al paciente. Debe conocer bien la fase opera-toria y el tratamiento de las posibles complicaciones intra y postopera-torias y de las eventuales secuelas. Las cualidades fundamentales de un buen cirujano son, según Waite,tener un buen y sincero conocimiento personal, madurez de pensa-miento o buen juicio, respeto profundo por la vida o posesión de unacalidad humana destacada, y un especial respeto por los tejidos vivos,recordando que una primordial e importante cualidad es "No hacerdaño".
Repasaremos algunos de los principios básicos de la Cirugía al mismotiempo que referimos al lector a los libros de Patología Quirúrgica General, a fin de ampliar y repasar estos conceptos tan fundamentales parael cirujano bucal.

PROCEDIMIENTO DE UNA CIRUGIA MAXILOFACIAL

CIRUGÍA MAXILOFACIAL


La armonìa del rostro no solo es resultado de una sonrisa impecable sino también, de una correcta disposición del mentón y los huesos craneales.

DONDE SE REALIZA EL PROCEDIMIENTO


Los procedimientos relacionados con la cirugía maxilofacial pueden variar según la condición del paciente. No obstante, en la mayoría de los casos se requiere un abordaje quirúrgico, que en ocasiones debe realizarse en un quirófano dotado con los elementos necesario para la realización del procedimiento y en otras pocas puede realizarse en el consultorio medico.

DETALLES DEL PROCEDIMIENTO


Cuando existen deformidades deontofaciales las causas y soluciones pueden variar. Cuando la mandíbula es muy grande, muy pequeña, con mucha o poca proyección en relación con la base craneal, es necesario y recomendable realizar una cirugía maxilofacial que, en algunas ocasiones, combinada con tratamientos de ortodoncia previos y posteriores, pueden arrojar los mejores resultados.
Esta cirugía se realiza a través de la mucosa oral, haciendo varias incisiones que permitan modificar la posición actual de la mandíbula y los maxilares; de esta manera, y una vez puestos en su nuevo lugar, se dejan inmóviles hasta conseguir una completa cicatrización de los tejidos internos.

SE UTILIZA ANESTESIA


La cirugía maxilofacial, se realiza, en la mayoría de los casos, con anestesia general. De esta manera usted permanecerá dormido durante el procedimiento y se despertará solamente cuando éste haya terminado. Durante el tiempo de cirugía usted será controlado por un grupo de anestesiólogos y monitoreado por los mejores equipos biomédicos.

DESPUÉS DEL PROCEDIMIENTO


Después de una cirugía maxilofacial debe seguir con cuidado las indicaciones de su cirujano en lo que respecta a la alimentación y la higiene oral.Habrá algo de dolor e inflamación durante las siguientes 24 horas a la realización de la cirugía; este malestar puede ser controlado con medicamentos y analgésicos indicados por su cirujano.
BUENAS TARDES...!!

EN ESTA TARDE VEREMOS  ALGO DE CIRUGÍA MAXILOFACIAL